Hola amigo, amiga, ¿qué tal te va?.
Hoy me ha llegado el flashback de cuando estaba en preparatoria, hubo una clase de esas "psicológicas" en la cual nos pidieron cerrar los ojos, imaginarnos en un funeral y ese funeral era el nuestro...la pregunta principal fue ¿Qué quieres que digan de ti en tu funeral?...yo tenía 16 o tal vez 17 años, no recuerdo, hoy tengo 21 años y se puede decir que soy algo más madura que antes y mi perspectiva de la vida y la muerte ha cambiado tanto, te explicaré:
A los 12 y 13 años todos solemos entrar a una etapa difícil en la que no soportan a nadie, si no te soportas ni a ti mismo ¿cómo quieren los demás que seamos gentiles?; hay varias personas que sobrellevan esta etapa de una forma sencilla y fácil...como los envidio, para mi no fue como "miel sobre hojuelas" pues me sentía sola, no tenía un mejor amigo o amiga, no hablaba con nadie acerca de sentimientos (sinceramente sigo siendo reservada), tenía amigos es cierto pero ninguno lo sentía cercano, para mi eran simples compañeros de clase...dentro de mi familia, mis dos hermanos tenían 6 años así que me desesperaban el 90% de las veces y mis padres no sabían de que forma se podían acercar a mi así que simplemente me vigilaban desde una distancia prudente, si, me deprimía constantemente y la decisión de mis padres fue inscribirme a clases de música y eso me ayudó, la música me mantuvo con la cabeza fría, ja!. Durante este tiempo pensaba que si moría daría lo mismo, mis padres y hermanos llorarían pero con el tiempo les daría igual, es más, me gustaba imaginar que yo era invisible, me gustaba ver cómo sería el mundo si yo no intervenía. La conclusión que tuve fue que la muerte es sólo un sueño y el mundo no cambiaría nada si no hubiera existido todos me olvidarían y ya, sólo era un grano de arena en el mundo.
15 años y mi pensamiento no había cambiado demasiado, lo que si es que me gustaba hacer reír a las personas, descubrí que las risas son contagiosas y hasta adictivas por lo que volví a sonreír más seguido; Ahora, pensaba, cuando me vea inmersa en el sueño cálido de la muerte las personas que están a mi alrrededor recordarán la sonrisa que les robe la partida será más fácil y luego, elementalmente, me olvidarán y ya...seré el recuerdo de un chiste.
A los 17 años mi pensamiento no había cambiado tanto hasta que hubo un suceso que nos marcó como familia (mis padres fueron asaltados de una forma violenta) y la verdad me pego en la cara como un balde de agua fría; si mis padres hubieran muerto yo me habría convertido en la cabeza de mi familia, mis hermanos me ven como ejemplo y, haga lo que haga, no les fallaré...Mis amigos de prepa, los verdaderos, se quedaron conmigo y me apoyaron, me escucharon y los consideré mis hermanos también (si, los verdaderos amigos están ahí en los momentos más difíciles; la depuración de amigos duele, en serio, creo que hasta más que una ruptura pero al final te quedas con lo bueno y lo que te ayuda a crecer y seguir siendo tú), hoy cuento con mis 3 hermanos no biológicos. Durante esta etapa supe que la muerte es ese momento inesperado que te lleva con ella cuando menos lo esperas y que es tu deber amar y ser amado, disfrutar...
Hoy tengo 21 años, tengo mis 3 amigos-hermanos, tengo amigos con los que me he emborrachado, he disfrutado de los momentos de risas, me he estresado, he tenido fallas durante mi carrera, me he frustrado, me he levantado, he hecho reír a más personas, mi colección de sonrisas ha crecido más y más, me he enamorado, me han roto el corazón pero hoy te digo que tengo una adicción a la felicidad...se siete muy bien, jajaja. Mi abue murió hace 6 meses y me hizo replantar tantas cosas una de ellas es:
No importa tu edad, puedes marcar vidas...y marcas vidas...
Hoy si me preguntan nuevamente que pasaría en mi funeral yo contestaría, fácil, necesitan rentar una buena carpa para que quepan todos; las personas dirían que fui una loca sin remedio, que los hice reír y que, aunque tal vez mis contribuciones a la humanidad hayan sido un grano de arena en el mundo estoy segura que ese grano de arena ayudará a que se haga una piedra. Soy feliz con mi vida y sé que he marcado otras vidas aunque no me daba cuenta, marqué vidas incluso cuando no quería que me vieran y estoy segura mi amigo/amiga que tu también lo has hecho.
Tal vez nos olviden algún día pero por los momentos que has vivido y disfrutado vale la pena haber nacido, es tu deber disfrutar de cada día...disfrutar del canto de las aves, del olor del café...del ruido molesto del tráfico, del estrés porque eso significa que sigues vivo y tienes una oportunidad para sonreír, para robar una sonrisa y ¿porqué no? robar un beso...Regala abrazos y soríe siempre!!!, ama, deja que te amen, pero sobre todo vive...
Atentamente.
Tu amiga
No hay comentarios:
Publicar un comentario